Bandera de Vaticano
Significado de la bandera de Vaticano
La bandera de la Ciudad del Vaticano es una de las pocas banderas nacionales de forma cuadrada, junto con la de Suiza. Está dividida verticalmente en dos mitades iguales: amarilla (o dorada) en el lado del asta y blanca en el lado del vuelo. En el centro de la mitad blanca se encuentran las llaves cruzadas de San Pedro coronadas por la tiara papal, todo ello en amarillo, gris y rojo.
El amarillo y el blanco representan las llaves de oro y plata que, según la tradición cristiana, Cristo entregó al apóstol Pedro, símbolo de la autoridad espiritual y temporal del Papa. Las dos llaves cruzadas, una dorada y otra plateada, simbolizan el poder de atar y desatar otorgado a San Pedro y a sus sucesores. La tiara papal de tres coronas superpuestas representa la triple autoridad del Papa como padre de los reyes, rector del mundo y vicario de Cristo.
La bandera del Vaticano fue adoptada el 7 de junio de 1929, con la firma de los Pactos de Letrán que establecieron la Ciudad del Vaticano como estado independiente. Antes de la unificación italiana de 1870, los Estados Pontificios utilizaban una bandera similar. La forma cuadrada y la división vertical bicolor le confieren una apariencia inmediatamente reconocible. Es la bandera del estado más pequeño del mundo por superficie y población, y la única que representa explícitamente una institución religiosa como forma de gobierno, siendo el Vaticano una teocracia electiva.