¿Qué mide el PIB nominal?
El Producto Interior Bruto (PIB) nominal mide el valor total de los bienes y servicios que produce una economía durante un año, expresado en dólares a precios corrientes. Es el indicador más utilizado para comparar el tamaño de las economías, aunque tiene sus límites: no descuenta la inflación, depende de los tipos de cambio y no refleja cómo se reparte la riqueza entre la población. Por eso conviene complementarlo con otras medidas, como el PIB per cápita o la paridad de poder adquisitivo.
Estados Unidos y el ascenso de China
Estados Unidos mantiene desde hace más de un siglo el liderazgo económico mundial, apoyado en un enorme mercado interno, el dominio tecnológico y financiero y el papel del dólar como moneda de referencia. Sin embargo, China ha protagonizado el ascenso más espectacular de la historia económica reciente: desde su apertura a finales de los años setenta ha multiplicado su PIB hasta convertirse en la segunda economía del planeta y en la fábrica del mundo, acortando distancias año tras año con la primera potencia.
PIB total frente a PIB per cápita
Un PIB elevado no siempre significa mayor prosperidad para los ciudadanos. Países pequeños como Suiza o Países Bajos figuran entre los primeros del mundo en PIB per cápita gracias a economías muy productivas y poblaciones reducidas. En cambio, gigantes demográficos como India o Indonesia ocupan puestos altos del ranking por volumen total, pero al dividir esa riqueza entre cientos de millones de habitantes su renta por persona queda muy por detrás de las economías avanzadas. Puedes consultar el ranking completo en nuestra página de los países más ricos del mundo por PIB per cápita.
La riqueza por regiones y las economías emergentes
La riqueza mundial sigue concentrada en América del Norte, Europa Occidental y Asia Oriental, que suman la mayor parte del PIB global. No obstante, el mapa económico se está desplazando: economías emergentes como India, Brasil, Indonesia, México o Turquía ganan peso cada década impulsadas por su población joven, la urbanización y la expansión de sus clases medias. Las proyecciones apuntan a que buena parte del crecimiento mundial de las próximas décadas vendrá precisamente de estos países.