Letonia

República de Letonia — Europa del Norte

Geografía y territorio

Letonia ocupa una posicion central entre los tres estados balticos, limitando al norte con Estonia, al sur con Lituania, al este con Rusia y Bielorrusia, y al oeste con el Mar Baltico. Con una superficie de 64.589 km², el país presenta un paisaje predominantemente llano caracterizado por una extraordinaria abundancia de agua: más de 12.000 ríos y más de 3.000 lagos salpican el territorio leton, convirtiendo al país en uno de los más ricos en recursos hidricos de Europa.

El relieve leton es suavemente ondulado, con colinas de origen glaciar que apenas superan los 300 metros de altitud. El Gaizinkalns, con 312 metros, es el punto más alto del país. Los bosques cubren más del 50% del territorio, siendo predominantemente de coniferas (pinos y abetos) y abedules. La costa baltica se extiende a lo largo de unos 500 kilómetros, alternando playas de arena blanca con acantilados y pequeños puertos pesqueros.

El golfo de Riga, una amplia bahia protegida del Mar Baltico, es el accidente geográfico más destacado del litoral. El clima leton es continental húmedo, con inviernos frios y prolongados (la nieve puede cubrir el suelo durante varios meses) y veranos frescos y agradables. La naturaleza letona alberga una biodiversidad notable, con ciervos, jabalies, linces, lobos y castores en sus bosques, y la mayor concentracion de ciguenas negras de Europa.

Historia

La historia de Letonia esta marcada por su posicion estratégica entre las grandes potencias europeas. Los ancestros de los letones, pueblos balticos emparentados con los lituanos, habitaron la región desde el tercer milenio a.C. En el siglo XIII, los cruzados germanicos de la Orden de los Hermanos Livonios conquistaron el territorio, estableciendo Riga como un importante centro comercial de la Liga Hanseatica que perdura hasta hoy.

Durante siglos, el territorio leton fue disputado entre la Orden Teutonica, Polonia, Suecia y Rusia. Pedro el Grande incorporo la región al Imperio Ruso en el siglo XVIII tras la Gran Guerra del Norte. El despertar nacional leton se produjo en el siglo XIX, con un florecimiento de la lengua, la literatura y la música populares. El 18 de noviembre de 1918, Letonia proclamo su independencia, estableciendo una república democrática.

La independencia fue interrumpida por las ocupaciones soviética (1940) y nazi (1941-1944), seguidas de la reimposicion del dominio soviético hasta 1991. Miles de letones fueron deportados a Siberia y el país sufrio una masiva inmigración rusa que altero la composicion demografica. La restauracion de la independencia llego el 21 de agosto de 1991, impulsada por la “Revolución Cantada” y la histórica Cadena Baltica de 1989, cuando dos millones de personas formaron una cadena humana de 600 kilómetros uniendo Tallin, Riga y Vilna. Letonia ingreso en la OTAN y la UE en 2004.

Cultura y sociedad

La cultura letona esta impregnada de una profunda conexion con la naturaleza y las tradiciones paganas que perviven hasta hoy bajo una capa de cristianismo. El solsticio de verano, celebrado como Jani (la noche de San Juan), es la festividad más importante del calendario: durante la noche más corta del año, los letones se reunen en el campo para encender hogueras, cantar dainas (canciones populares) y buscar la mitica flor del helecho que, según la leyenda, concede deseos.

Las dainas son el tesoro cultural más preciado de Letonia. Se trata de breves canciones populares en verso que constituyen una de las colecciones más vastas de literatura oral del mundo, con más de un millon doscientas mil registradas. Declaradas patrimonio cultural por la UNESCO, abarcan todos los aspectos de la vida humana y constituyen una enciclopedia poetica de la sabiduria popular letona. La tradición coral es igualmente poderosa, con el Festival de la Cancion y la Danza celebrado cada cinco años como pilar de la identidad nacional.

La sociedad letona valora la discrecion, la reserva y el respeto por el espacio personal, en contraste con culturas más expresivas del sur de Europa. Sin embargo, la hospitalidad letona es profunda una vez se establece la confianza. El país mantiene una tasa de alfabetizacion cercana al 100%, y la educación es altamente valorada. El hockey sobre hielo y el baloncesto son los deportes más populares, y Letonia ha producido deportistas destacados en disciplinas como el bobsled y el luge.

Economía

La economía letona ha experimentado una transformacion notable desde la independencia en 1991. Con un PIB de aproximadamente 44.000 millones de dólares, Letonia es una economía abierta y dinámica integrada en el mercado único europeo. El país adopto el euro en 2014, consolidando su integración económica. Riga funciona como centro financiero y logistico regional, aprovechando su posicion como puerta de acceso al mercado baltico y nordico.

El sector servicios domina la economía, representando más del 70% del PIB, con la logistica, las tecnologias de la información y los servicios financieros como subsectores principales. El puerto de Riga es uno de los más activos del Baltico y un nodo logistico clave para el comercio entre Europa y Asia. La industria manufacturera, centrada en la madera, los alimentos, los metales y los productos farmaceuticos, sigue siendo un pilar importante.

La industria maderera y forestal tiene un peso significativo, dado que los bosques cubren más de la mitad del territorio. Letonia es un importante exportador de madera y productos derivados. El turismo ha crecido considerablemente, con Riga como principal motor de atraccion. Los desafios económicos incluyen la emigración (el país ha perdido una parte significativa de su población desde la adhesion a la UE), el envejecimiento demografico y las disparidades entre la prosperidad de Riga y las regiones rurales.

Gastronomía

La gastronomía letona es una cocina robusta y reconfortante, adaptada a los rigores del clima nordico y enraizada en los productos de la tierra y el mar Baltico. El pan negro de centeno es el alimento básico por excelencia, presente en todas las comidas y elaborado con recetas que a menudo incluyen semillas de alcaravea, melaza y malta. La sopa fria de remolacha (auksta zupa), servida con huevo duro y kefir, es un plato veraniego emblematico de color rosa intenso.

Los productos lacteos son fundamentales en la cocina letona. El quark (biezpiens), un queso fresco similar al requesón, se utiliza tanto en platos salados como en postres. El queso de San Juan (Janu siers), elaborado con quark, huevos y semillas de alcaravea, se prepara especialmente para la festividad de Jani. Los arenques, espadines y otros pescados del Baltico se consumen ahumados, encurtidos o marinados, y constituyen un elemento central de la dieta.

Entre los platos más típicos destacan los piragi (empanadillas rellenas de tocino y cebolla), el peleki (guiso de cebada perlada), los kotletes (albondigas de carne), y los sklandrausis (tartaletas de centeno rellenas de zanahoria y patata). La reposteria incluye el rupjmaizes kartojums, un postre de capas de pan negro con crema batida y bayas, y el Alexander torte, un pastel de frambuesa con mazapan. La cerveza artesanal letona tiene una larga tradición, y el Balsamo Negro de Riga (Rigas Melnais Balzams), un licor de hierbas amargo inventado en 1752, es la bebida más emblematica del país.

Turismo y lugares de interes

Riga, la capital, es la ciudad más grande de los estados balticos y una joya arquitectonica de primer orden. Su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, combina edificios medievales, iglesias goticas y almacenes hanseáticos con la mayor concentracion de arquitectura Art Nouveau de Europa: más de 800 edificios de este estilo, especialmente concentrados en la calle Alberta, exhiben fachadas de una exuberancia decorativa extraordinaria.

Fuera de Riga, Letonia ofrece una naturaleza serena y poco explorada. El Parque Nacional de Gauja, el más grande del país, alberga el valle del río Gauja con acantilados de arenisca, cuevas y el castillo de Turaida, rodeado de jardines de esculturas. Jurmala, a solo 25 kilómetros de Riga, es un balneario costero con playas de arena blanca que se extienden durante más de 30 kilómetros, casas de madera de estilo Art Nouveau y aguas termales.

El palacio de Rundale, obra del arquitecto italiano Bartolomeo Rastrelli (quien también diseño el Palacio de Invierno de San Petersburgo), es considerado el “Versalles del Baltico” por su magnificencia barroca. La ciudad de Cesis conserva las ruinas de uno de los castillos medievales más importantes de la región. El Cabo Kolka, en el extremo del golfo de Riga, es un punto donde se encuentran las aguas del Mar Baltico y el golfo, y la región de Latgale, al este, ofrece un paisaje de lagos y tradiciones artesanales únicas.

Curiosidades sobre Letonia

  • Las dainas letonas constituyen una de las colecciones de canciones populares más grandes del mundo, con más de 1,2 millones de textos registrados
  • La Cadena Baltica de 1989, una cadena humana de 600 kilómetros que unio Tallin, Riga y Vilna, fue una de las manifestaciones pacificas más impactantes de la historia
  • Riga posee la mayor concentracion de edificios Art Nouveau de Europa, con más de 800 edificios de este estilo
  • El Balsamo Negro de Riga es un licor medicinal de hierbas cuya receta se ha mantenido secreta desde 1752
  • Letonia tiene más del 50% de su territorio cubierto por bosques y es uno de los países con mayor concentracion de ciguenas negras del mundo