Austria

República de Austria — Europa Central

Datos clave de Austria

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Capital Viena
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Población 8.978.929
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Superficie 83.879 km²
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Idioma Alemán
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Moneda Euro (EUR)
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Gobierno República federal parlamentaria

Geografía y territorio

Austria es un país sin salida al mar situado en Europa Central, con una superficie de 83.879 km². Comparte fronteras con ocho países: Alemania y la República Checa al norte, Eslovaquia y Hungría al este, Eslovenia e Italia al sur, y Suiza y Liechtenstein al oeste. Esta posición central le ha conferido históricamente un papel de encrucijada entre Europa Occidental, Oriental y Meridional.

El paisaje austriaco está dominado por los Alpes, que cubren aproximadamente el 62% del territorio nacional. El Grossglockner, con 3.798 metros, es la cumbre más alta del país y se encuentra en la cadena de los Altos Tauros. Las regiones alpinas incluyen valles profundos, gargantas espectaculares, glaciares y extensos bosques de coníferas. Al este, el paisaje se abre hacia la llanura panónica, con colinas vinícolas y la cuenca de Viena.

El Danubio es la arteria fluvial principal, atravesando el norte del país de oeste a este y pasando por Viena, la única gran capital europea situada a orillas de este río histórico. Austria posee numerosos lagos alpinos de aguas cristalinas, como el Wolfgangsee, el Worthersee, el Attersee y el Neusiedler See (este último compartido con Hungría y declarado Patrimonio de la Humanidad). El clima es continental en las llanuras del este, alpino en las montañas y moderado en los valles.

Historia

Austria tiene una historia extraordinariamente rica que la sitúa en el epicentro de los grandes acontecimientos europeos. El territorio fue parte del Imperio Romano (la provincia de Noricum) y posteriormente del Sacro Imperio Romano Germánico. La dinastía de los Habsburgo, que gobernó Austria desde 1282, convirtió el país en el corazón de uno de los imperios más poderosos y longevos de la historia europea, dominando en distintos momentos España, los Países Bajos, partes de Italia y gran parte de Europa Central y Oriental.

El Imperio austrohúngaro, establecido en 1867, fue una de las grandes potencias europeas, un estado multinacional y multilingüe con capital en Viena que abarcaba lo que hoy son Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia y partes de Italia, Polonia, Ucrania y Rumanía. El asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo en 1914 desencadenó la Primera Guerra Mundial, cuyo desenlace supuso la disolución del imperio y la creación de la pequeña república austriaca.

El período de entreguerras fue turbulento, y en 1938 la Alemania nazi anexionó Austria en el Anschluss. Tras la Segunda Guerra Mundial, Austria fue ocupada por los aliados hasta 1955, cuando recuperó su plena soberanía mediante el Tratado de Estado Austriaco, comprometiéndose a una neutralidad perpetua. Desde entonces, Austria ha prosperado como una democracia estable y próspera. Ingresó en la Unión Europea en 1995 y Viena se ha consolidado como sede de numerosas organizaciones internacionales, incluidas la ONU, la OPEP y la OSCE.

Cultura y sociedad

Austria es una superpotencia cultural, especialmente en el ámbito de la música clásica. Viena fue la capital musical de Europa durante siglos, y nombres como Wolfgang Amadeus Mozart (nacido en Salzburgo), Joseph Haydn, Franz Schubert, Johann Strauss (padre e hijo), Gustav Mahler, Anton Bruckner y Arnold Schoenberg forman parte del patrimonio musical universal. Ludwig van Beethoven, aunque nacido en Bonn, desarrolló la mayor parte de su carrera en Viena.

Más allá de la música, Austria ha producido figuras intelectuales que han transformado el pensamiento moderno. Sigmund Freud fundó el psicoanálisis en Viena, Ludwig Wittgenstein revolucionó la filosofía del lenguaje, y la Escuela Austriaca de Economía, con pensadores como Friedrich Hayek y Ludwig von Mises, influyó profundamente en la teoría económica. En las artes plásticas, Gustav Klimt, Egon Schiele y Oskar Kokoschka lideraron el modernismo vienés, con La Secesión como movimiento artístico de vanguardia.

La sociedad austriaca combina una fuerte tradición cultural con una alta calidad de vida. Viena ha sido clasificada repetidamente como la ciudad con mejor calidad de vida del mundo. La cultura de los cafés vieneses, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, es una institución social donde se puede pasar horas leyendo el periódico o conversando con una taza de melange (café con leche) y un trozo de tarta. Los bailes de salón, especialmente el Ball de la Ópera de Viena, mantienen viva la tradición imperial.

Economía

Austria posee una economía altamente desarrollada y diversificada, con un PIB nominal de aproximadamente 516.000 millones de dólares y uno de los niveles de vida más altos de la Unión Europea. Su economía se beneficia de una fuerza laboral cualificada, una sólida tradición industrial y una posición geográfica que la conecta tanto con los mercados de Europa Occidental como con los de Europa Central y Oriental.

La industria austriaca destaca en sectores como la metalurgia, la maquinaria, el equipamiento eléctrico, la industria química y la automoción. Empresas como Voestalpine (acero), Red Bull (bebidas energéticas, fundada en Austria y convertida en fenómeno global), Swarovski (cristal) y la industria de la madera y el papel son pilares del sector industrial. El sector de servicios, incluyendo banca, seguros y consultoría, es predominante en la economía.

El turismo es un motor económico de primera importancia. Austria recibe más de 30 millones de visitantes internacionales al año, atraídos tanto por el esquí alpino en invierno como por el turismo cultural y de naturaleza en verano. Tirol, Salzburgo y Viena son los principales polos turísticos. La energía hidroeléctrica proporciona más del 60% de la electricidad del país, aprovechando los recursos hídricos de los Alpes, lo que convierte a Austria en uno de los países con mayor proporción de energía renovable de Europa.

Gastronomía

La gastronomía austriaca es un reflejo de su historia imperial, integrando influencias de los numerosos pueblos que formaron parte del Imperio austrohúngaro. La Wiener Schnitzel (escalope de ternera empanado y frito) es el plato nacional por excelencia, aunque su origen se disputa con la milanesa italiana. El Tafelspitz, carne de res hervida servida con salsa de manzana con rábano picante y cebollino, era el plato favorito del emperador Francisco José y sigue siendo un clásico de la cocina vienesa.

La repostería austriaca es legendaria y constituye un patrimonio gastronómico de primer orden. La Sachertorte, tarta de chocolate con mermelada de albaricoque creada en 1832 en el Hotel Sacher de Viena, es el postre austriaco más famoso del mundo. El Apfelstrudel (strudel de manzana), con su masa fina como el papel rellena de manzanas, pasas, canela y pan rallado, es otro clásico imprescindible. Los Kaiserschmarrn (crepes desmenuzados con azúcar glas), los Knodel de albaricoque y las Palatschinken completan un universo dulcero excepcional.

La cultura del café vienés, con más de 150 años de tradición, es inseparable de la gastronomía. Los cafés históricos como el Café Central, el Demel, el Sacher y el Sperl ofrecen una experiencia única donde el café se sirve en bandeja de plata acompañado de un vaso de agua. La cerveza austriaca es de alta calidad, con marcas como Stiegl y Gosser, y los vinos austriacos, especialmente los blancos Grüner Veltliner y los Riesling de la región del Wachau (Patrimonio de la Humanidad), gozan de creciente reconocimiento internacional.

Turismo y lugares de interés

Viena es una de las ciudades más bellas y culturalmente ricas de Europa. El Palacio de Schonbrunn, residencia de verano de los Habsburgo y Patrimonio de la Humanidad, rivaliza con Versalles en magnificencia. El centro histórico de Viena, también Patrimonio de la Humanidad, alberga la Catedral de San Esteban, el Palacio Imperial (Hofburg), la Ópera Estatal, el Museo de Historia del Arte con su colección de maestros antiguos, y el Museo Albertina. El Prater, con su icónica noria gigante, ofrece un espacio de ocio único.

Salzburgo, ciudad natal de Mozart, encanta con su centro histórico barroco (Patrimonio de la Humanidad), la fortaleza de Hohensalzburg, los escenarios de la película Sonrisas y lágrimas y el prestigioso Festival de Salzburgo, uno de los mayores festivales de música clásica y ópera del mundo. Innsbruck, capital del Tirol, combina arquitectura imperial con la proximidad inmediata a las pistas de esquí, habiendo sido sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en dos ocasiones (1964 y 1976).

Los Alpes austriacos ofrecen algunas de las mejores estaciones de esquí de Europa, como St. Anton, Kitzbühel, Lech y el glaciar de Hintertux. La carretera alpina del Grossglockner es una de las rutas panorámicas más espectaculares del mundo. La región de los lagos del Salzkammergut, con Hallstatt (posiblemente el pueblo más fotografiado de Austria y Patrimonio de la Humanidad), el valle del Wachau con sus viñedos y monasterios, y la región de Carintia con sus lagos termales completan una oferta turística variada y de primer nivel.

Curiosidades sobre Austria

  • El zoológico de Schonbrunn en Viena, fundado en 1752, es el zoo más antiguo del mundo en funcionamiento continuo
  • Austria ha producido más composiciones musicales clásicas per cápita que cualquier otro país del mundo
  • La postal más antigua del mundo conocida fue enviada desde Austria en 1869
  • La bandera de Austria (roja-blanca-roja) es una de las más antiguas del mundo, con orígenes que se remontan al siglo XIII según la leyenda del duque Leopoldo V cubierto de sangre tras una batalla
  • El Semmering Railway, inaugurado en 1854, fue el primer ferrocarril de montaña del mundo y es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

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